Cruceros por los Valles del Rin y Mosela

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Cruceros Fluviales: Una manera distinta de viajar!

 

 

Gran crucero fluvial por el Rin y el Mosela de Colonia a Estrasburgo

Catedrales, castillos, hermosas casas con fachadas entramadas de pequeñas poblaciones ribereñas, grandes ciudades repletas de historia, y bellos y románticos paisajes como el del valle del Loreley, se suceden en este viaje fluvial por el río más importante de Europa.

Valle del Rhin

El río más largo de Alemania baja majestuosamente hacia el Mar del Norte, serpenteando entre viñas y castillos a su paso por la región de Renania-Palatinado. En mitad de su prolongado curso desde los Alpes Suizos hacia las tierras bajas de Holanda, recibe las aguas del río Mosela. En el lugar de la confluencia, los romanos fundaron la guarnición de «Confluentes», origen de la actual Coblenza.
Desde tiempos inmemoriales, el Rin y el Mosela constituyeron las principales rutas comerciales entre Norte y Sur, entre tierras germanas y galas, y jugaron un papel crucial en el desarrollo económico y cultural de Europa.

Valle del Mosela

El Mosela discurre por el Noreste de Francia, Luxemburgo y el Oeste de Alemania. Tiene sus fuentes en el macizo de los Vosgos y su curso tiene una longitud de 560 kilómetros hasta su desembocadura en el Rhin.
Entre Coblenza y Tréveris, el curso lento y serpenteante del Mosela está salpicado de bastiones medievales y pueblos amurallados de casas con tejados inclinados de pizarra.

Recorrido

El tramo del Rin entre Coblenza y Maguncia, capital de Renania-Palatinado, recorre el valle más legendario de Alemania. En el corazón del antiguo Sacro Imperio Germánico, discurre entre meandros y desfiladeros, entre bosques, llanuras y laderas punteadas de viñedos y un rosario de castillos y ciudades de herencia romana. Su tramo más bello discurre entre Bingen y Coblenza, 63 kilómetros de recorrido fluvial, declarado Patrimonio de la Humanidad. Las escalas de los cruceros descubren restos de románticos castillos y fortalezas medievales, suntuosas residencias, abadías y palacios barrocos. Destacan el Castillo de Rheinstein, las torres medievales de Bacharach, las fortalezas de Sooneck y Pfalz, la montaña de Lorelei...
Cerca de la ciudad de St Goarshausen se encuentra la Lorelei, enorme mole de pizarra que antaño suponía un gran peligro para los barcos y que inspiró el famoso poema lírico "Die Lorelei" escrito por el poeta alemán Heinrich Heine. En este punto el río tiene 146 metros de anchura y 23 metros de profundidad.

Visitas

La ruta por esta región del sudoeste alemán se inicia en Coblenza y recorre los valles del Mosela hasta Tréveris y del Rin hasta Maguncia.

Coblenza: Fué bautizada por los romanos "Aput Confluentes" debido a su situación en la confluencia de los ríos Rin y Mosela. Herencia romana de protección en el paso y lugar de contienda en el Medievo, hoy sus calles intrincadas y sus restos históricos la destacan como uno de los valores del Rin Medio. Destacan: el Barrio Antiguo, repleto de casas medievales, e iglesias como la Basílica de San Castor (Siglo XII), el palacio Kurfürstlichesla y la fortaleza Ehrenbreitstein. El Rincón Alemán, un mirador con vistas al punto donde se unen las aguas de los dos ríos.
Con más de dos mil años de historia, fué gobernada sucesivamente por romanos, francos y los príncipes electores de Tréveris. Tras el Congreso de Viena, se convirtió en una ciudad fortificada bajo dominio prusiano, cuando se desarrolló como centro comercial y administrativo.
Spira, Espira o Speyer: En el Estado de Renania-Palatinado. Esta ciudad ha sido desde el Siglo VII lugar de residencia del obispo y, desde 1294 hasta 1797, una ciudad imperial libre. Fué sede de varias dietas, la más célebre de las cuales fué la de 1529, donde los príncipes reformistas se opusieron a la decisión de Carlos V que restringía la libertad religiosa. En ella se encuentra la famosa catedral de las seis torres, iniciada en 1030 y concluída en 1061. Guarda en su cripta las tumbas de varios de los reyes más importantes del Medievo alemán.
Bacharach: Antaño, propiedad de los Condes palatinos. Una formidable muralla medieval con varias torres de entrada, la iglesia románica de San Pedro y la histórica plaza del mercado, dan cuenta de la importancia económica y social de esta ciudad desde la Edad Media. Su principal monumento es el Castillo de Stahleck (Siglo XII), que se erige frente al pueblo de Kaub, núcleo situado en la otra orilla. A poca distancia se encuentra el castillo Pfalzgrafenstein, construido sobre un islote en el Siglo XIV.
Boppard: Situada en la curva de mayor tamaño del Rhin. Entre sus características fachadas de entramado de madera sobresalen las torres románicas de San Severo, una de las basílicas románicas más antiguas de Alemania. Aún conserva vestigios de su esplendor medieval como las murallas, puertas y torres. Guarda los restos de un campamento romano, el castillo arzobispal y un museo dedicado a Michael Tonet.
La antigua ciudad libre imperial fué conquistada por el príncipe elector Balduino de Tréveris después de que el rey Enrique VII se la hubiera empeñado 15 años antes a su hermano. Inmediatamente después, Balduino mandó construir el castillo electoral y, con ello, venció a los insubordinados habitantes de la ciudad haciéndoles vasallos suyos.
Braubach: Las hermosas casas con entramados de madera y las antiguas posadas reflejan la próspera época medieval. El castillo de Marksburgo, cuyas torres dominan la ciudad, conserva su forma original, ya que en sus nueve siglos de existencia nunca ha sido destruido.
Cochem: Las callejuelas y casas con entramados de madera hacen de este pueblo uno de los más bonitos surgidos a orillas del Mosela, con sus viñedos que ascienden hasta el espléndido castillo que se encuentra en la cima, el Cochem Reichsburg, construido en 1051.
En 1688, el rey Luis XIV de Francia arrasó y tomó el castillo. Sus tropas ocuparon completamente la zona y el 19 de Mayo de 1689 lo incendiaron, destruyendo también la localidad. Pero durante el Siglo XVIII se desarrolló un importante negocio en base al comercio por el río y el castillo fué reconstruido en 1875 en estilo neogótico, levantándose en la actualidad con sus numerosas torres, almenas y miradores en un precipicio a más de 100 metros sobre el río.
En el casco antiguo se pueden observar restos de la antigua muralla y sus puertas. La Iglesia de San Martín y el antiguo monasterio Capuchino. El Ayuntamiento barroco.
Rüdesheim: Emplazada a orillas del Rin, es la capital de la región de Rheingau, famosa por sus excelentes vinos, el vino Riesling.
Tréveris ó Trier: La ciudad de Trier conserva un valioso legado monumental en el que sobresalen vestigios de su fundación romana (Siglo I A.C.)
Winningen: Pueblo vinícola con numerosas casas típicas con entramado de madera, su mercado y los edificios dedicados al comercio vinícola le confieren un encanto especial.

Castillos de Renania

Castillo de Eltz: Rodeada por frondosos bosques y sólo accesible por un puente de piedra, esta fortaleza medieval se erige sobre una loma de 70 metros de altura.
Castillo de Stolzenfels: Su imagen simboliza la Ruta del Rin Romántico. La visita a la fortaleza muestra las estancias, decoradas con cuadros, armaduras y mobiliario de cuando era residencia estival de los reyes de Prusia.
Castillo de Peterseck: Popularmente llamado Maus (ratón) y encaramado sobre una roca con sus muros negros de basalto, es una de las perlas en la ruta del Rin. Esta fortaleza fué construida cerca de la ciudad de St Goarshausen para contrarrestar la amenaza del vecino castillo de Katz (gato) erigido en el Siglo XIV .
Castillo de Pfalzgrafenstein: Ubicado sobre un islote.

Final del viaje en Estrasburgo

Estrasburgo, capital de la Alsacia francesa, antigua República del Sacro Imperio Germánico, es una de las máximas bellezas europeas. Su impresionante Catedral, referencia del gótico o sus intrincadas calles del barrio de la "Petite France", el barrio más típico y pintoresco repleto de las típicas casas autóctonas alsacianas, representa un magnífico colofón a este crucero fluvial por el Rhin y el Mosela que había comenzado en Colonia.

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